Naturalmente, despídete del tabaco

7.jpg

El mito de que es tan difícil abandonar el tabaco cede ante la evidencia de que la mayoría de la gente consigue dejarlo por decisión propia, sin apoyo, tratamiento ni fármacos, y de que un creciente número de personas consiguen deshacerse de esta poderosa adicción después de varios intentos, gracias a su convencimiento y perseverancia.

Si ha decidido dejar el tabaco, puede probar primero con las terapias complementarias, antes de embarcarse en un programa de deshabituación por medio de fármacos, ya sean sustitutivos de la nicotina o reductores de la ansiedad, los cuales son eficaces, pero tienen efectos secundarios importantes.

“La medicina naturista aporta terapias eficaces para dejar de fumar, como la tradicional acupuntura, o la más novedosa biorresonancia, los cuales ayudan a remediar los desarreglos de fondo que inducen el tabaquismo, como el estrés y los desequilibrios de las energías biológicas”, señala el doctor Santiago de la Rosa, experto en terapias complementarias.

Una de las terapias básicas es la psicológica, que busca desactivar el condicionamiento. Consta de una serie de entrevistas, cuestionarios, instrucciones y registros diarios, a través de los cuales el profesional enseña al paciente a conocer su perfil como fumador, a identificar, anticipar y evitar los momentos, costumbres o situaciones que disparan su ansia de tabaco y a utilizar estrategias y recursos para desactivar las situaciones de riesgo.

La llave está en la mente

El apoyo psicológico, en sesiones de 10 a 15 minutos de duración puede ser individual, por medio de entrevistas personales con el terapeuta, o en grupo, en reuniones durante las cuales los participantes pueden intercambiar sus experiencias. Puede brindarlo tanto un psicólogo o psiquiatra, como un médico o incluso el personal sanitario auxiliar, debidamente preparado.

Al conocer cómo se comporta su mente, las características del hábito, cuáles son sus “disparadores” y situaciones de riesgo, y comprobar que puede anticiparse a ellas, evitarlas o contrarrestarlas, el fumador se reafirma en su decisión, fortalece su autocontrol y gana cada vez más confianza en sí mismo.

El psicoterapeuta enseña al paciente una serie de recursos para salir airoso de las situaciones más comprometidas.

Por ejemplo, ante una situación de riesgo es fundamental actuar, efectuar un movimiento, cambiando de conducta o escenario, en lugar de permanecer esperando pasivamente, lo cual favorece que se caiga en la tentación de fumar.


Close