La selección de fútbol brasilera dedica sus horas de ocio, que tiene entre los partidos que disputa en la Copa América 2007 en Venezuela, a jugar al bingo. El juego del bingo es una tradición y una de las distracciones preferidas por los jugadores de fútbol brasileros.
Las autoridades a cargo de la selección de Brasil decidieron recurrir al juego del bingo como una forma de terapia colectiva con el fin de mejorar el ánimo de los futbolistas. Sobre todo en la primera fase de la Copa América, el seleccionado brasilero no tuvo un papel muy brillante: apenas sumaron 6 puntos y aunque lograron clasificar para los cuartos de final, no se destacaron por un juego bonito.
Américo Faria, supervisor del equipo, es la persona que se ocupa de repartir los cartones de bingo entre los futbolistas y de cantar los números que van saliendo. Los cartones son de color verde, amarillo, rojo y azul, mientras que los bolígrafos que utilizan para marcar los números son negros.
Después de haber compartido la cena en la concentración, cada uno de los futbolistas se sienta alrededor de una enorme mesa redonda y comienzan a jugar al bingo. Los afortunados que cantan bingo se pueden ganar desde una camiseta hasta un iPod. Desde hoy y hasta el próximo domingo 15 de julio, día en que disputarán la final de la Copa América, los brasileros alternarán las prácticas de fútbol con los entretenidos juegos de bingo.


