Las licencias para la explotación de las salas de bingos de la provincia de Buenos Aires vencen entre diciembre del 2006 y diciembre del 2007. Sin embargo, se ha previsto por parte del gobierno bonaerense que 20 de ellas sean renovadas en estos días y por un período de 15 años.
Una vez que los concesionarios lleven a cabo todos los trámites administrativos requeridos, se concretará la medida. La decisión sobre el resto de las salas de bingo quedará a cargo del sucesor del actual gobernador Felipe Solá.
El plan inicial pretendía renovar hasta el año 2021 las licencias de las 46 salas de bingo que operan en la provincia y el mismo contemplaba que los concesionarios pagaran además un "canon extraordinario" de 1.430 millones de pesos (476 millones de dólares), de los cuales 430 millones (143 millones de dólares) debían ser pagados este año y los 1.000 millones (333 millones de dólares) restantes serían abonados en 5 años.
Debido al cambio de planes y de la decisión de renovar únicamente las licencias que vencen en el correr de este y el próximo año, el dinero que ingresará a las arcas bonaerenses gracias al "canon extraordinario" será de 230 millones de pesos (76 millones de dólares) al contado. A partir de enero del próximo año, tendrán que pagar 535 millones de pesos (178 millones de dóalres) en 60 cuotas fijas mensuales.


