En la tarde del 18 de abril del año 2004, Mirta I. se encontraba en el Bingo Royal de la localidad argentina de Lanús jugando en una máquina tragamonedas cuando surgió una discusión entre otro jugador y un empleado de seguridad del establecimiento.
Aparentemente el cliente protestaba porque una máquina tragamonedas no le devolvía una ficha y se generó una pelea con el funcionario del bingo. La apostadora de 59 años quedó justamente en medio de la discusión y durante el forcejeo entre los dos hombres, fue golpeada accidentalmente y cayó al suelo.
Debido al dolor que padecía fue trasladada a un hospital, donde se constató que había sufrido una fractura en su cadera izquierda. Nueve días permaneció internada y en la actualidad utiliza un andador ortopédico.
Mirta I. inició una demanda por daños y perjuicios contra el bingo y logró que, mediante una sentencia de la justicia, este establecimiento le pague una indemnización de 35.000 pesos argentinos (algo más de 10 mil dólares) por incapacidad sobreviviente, tratamiento psíquico, gastos de tratamiento y daño moral.


