En el Reino Unido se ha tomado consciencia de que el bingo se ha visto afectado por varias medidas tomadas ajenas al juego, por lo que es necesario revitalizar y modernizar tanto las salas como el bingo en sí para poder salir lentamente de la crisis económica.
La mala situación por la que está pasando el bingo empeoró cuando entró en vigencia la ley que prohíbe fumar en todos los espacios públicos, y por lo tanto, también en las salas de bingo. Esta medida ha tenido un gran impacto y está realmente afectando la industria del bingo.
En las salas de bingo en el Reino Unido se ha observado un notable descenso en la admisión, por lo que las ganancias se han visto afectadas. Las mismas comenzaron a caer luego de los dos primeros meses de haberse instaurado la ley antitabaco y las promociones que antes resultaban exitosas, ya no generaban la misma emoción en los jugadores. Además como muchas de las salas de bingo se encuentran ubicadas en edificios viejos, fue imposible construir en ellas salas de fumadores.
Debido a que el negocio necesita definitivamente de promoción, se ha decidido aumentar el número de las máquinas que otorgan premios altos –de 500 libras- en los bingos, las cuales pasarán de cuatro a ocho por sala.